intolerancia a la fructosa

Intolerancia a la fructosa

Hace 4 meses, compartí con vosotros las principales diferencias entre alergias e intolerancias e incluso redacté un post sobre la malabsorción. Además, tras hablaros de los lácteos y el gluten, es el momento de abordar la intolerancia a la fructosa.

¿Qué es la fructosa?

Últimamente la intolerancia a la fructosa se ha incrementado notablemente. Se trata del azúcar natural de la fruta aunque también se encuentra en algunas verduras y hortalizas y otros productos dulces. Normalmente, suele tomarse en forma de sacarosa que está formado por glucosa y fructosa y se conoce como el azúcar de mesa. Además, se utiliza como edulcorante en productos para diabéticos. La única desventaja es que posee un sabor más dulce que el resto de azúcares.

A más a más, los fructanos (cadena de polímeros de fructosa) también pueden generar malestar. Se encuentran en las hortalizas como el ajo, la cebolla, los espárragos, las alcachofas y la família de las crucíferas (col, coliflor, brócoli y coles de Bruselas).

En ocasiones, suele ir asociada a la malabsorción de sorbitol. Es un polialcohol que se utiliza en los productos sin azúcar y en algunos productos de higiene dental. Se incluyen todos aquellos que terminan en -ol como manitol, xilitol, maltitol, etc. Al tener una estructura similar a la fructosa, la ingesta conjunta interfiere en la absorción puesto que utilizan el mismo transportador para absorberse. Por lo que la recomendación es tomarlos por separado.

Tipos de intolerancia a la fructosa

Es importante saber que hay 2 tipos:

  • Hereditaria: aparece en la infancia a causa de la falta de la enzima que se encarga de digerirla. En este caso, la dieta ha de ser libre de fructosa, sacarosa y sorbitol. Además, has de tomar un suplemento de vitamina C y ácido fólico (B9).
  • Malabsorción adquirida: producida por la saturación del transportador encargado de su absorción puesto que depende de la cantidad ingerida. Esto supone que la fructosa llegue hasta el colon y sea fermentada por las bacterias dando lugar a todo tipo de síntomas, especialmente digestivos. Puede ser secundaria a una alteración en la microbiota y por lo tanto, reversible o todo lo contrario. Es en la que quiero centrarme.

Diagnóstico

Se realiza mediante el test del hidrógeno espirado. Consiste en valorar la cantidad de gas producido tras la ingestión de fructosa. También se anotan los síntomas producidos a lo largo del tiempo.

Síntomas

También se ha observado falta de concetración, alteraciones menstruales, pérdida de la libido, caída del pelo y debilidad de las uñas. Aunque si queréis ampliar la información, consultad la entrevista al doctor López Rueda.

Si queréis, podéis descargaros este cuadro con las diferencias entre los síntomas aquí.

Tratamiento dietético

Quizás piensas que con eliminar los alimentos con fructosa y/o sorbitol ya es suficiente. El problema está en que no es tan fácil ya que puede generar un déficit nutricional, especialmente de vitaminas y algún mineral. Además, conviene que sepas que puedes llegar a tolerar hasta un límite (aproximadamente 2-3g/día). Depende de tu capacidad de absorción. Por eso, has de evitar todos los alimentos con una mayor cantidad (>5g/100g de alimento) y limitar las cantidades de los que llevan 2-4g/100g de alimento. Os lo muestro en la siguiente tabla descargable:

Y no sólo se encuentra en los alimentos, también en medicamentos y productos de higiene personal.

Y para que os resulte más fácil, podéis consultar los alimentos que podéis consumir.

Consejos

Y para finalizar, os recomiendo:

  • Acudir a un gastroenterólogo y una dietista-nutricionista o dietista para que os ayude a lo largo del diagnóstico, el tratamiento dietético y la evolución de los síntomas. Además, la tolerancia es individual, por lo que os realizará una pauta personalizada.
  • Lee detenidamente las etiquetas. Recuerda las palabras fructosa, frucotoligosacáridos, sorbitol, manitol, xilitol, lactitol y sacarosa(glucosa+ fructosa) no han de aparecer en el listado de ingredientes.
  • Comentále al camarero que padeces la intolerancia para evitar los ingredientes con fructosa y la contaminación cruzada.
  • Practica en la cocina y acude a talleres de cocina para aprender a sustituir los alimentos limitados.

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