tofu al curry

Tofu al curry con romero

No hay nada en este mundo que me guste más que probar ingredientes y crear platos nuevos. Partiendo que comer sano implica que las verduras y hortalizas, ya sean crudas o cocidas, sean la base de la alimentación, siempre están presentes en cualquier elaboración. Y por eso, os pongo esta receta vegetariana.

Además, poseen la ventaja que admiten todo tipo de cocciones y texturas. También pueden tomarse en frío o en caliente. Pero este no es el objetivo de  este post. Así que vamos al lío.

tofu al curry con romero

Ingredientes

  • 125g de tofu
  • 2 zanahorias medianas
  • 150g de champiñones
  • 10-12 tomates cherry
  • 1 cucharada de café de curry (o cúrcuma)
  • 1 cucharada de café de romero
  • Aceite
  • Sal

Paso a paso

Primero de todo, desecha el líquido del tofu y envuélvelo en papel de cocina. A continuación, apretújalo con las manos y déjalo con un peso encima. De esta manera, te resultará más fácil cocinarlo.

Luego, córtalo en dados con el cuchillo y colócalo en un bol o un plato hondo. Una vez hecho esto, añádele las especias y déjalo reposar 1 hora como mínimo para que coja sabor.

Mientras tanto, corta el pedúnculo de los champiñones y lavamos para retirarles toda la tierra. Puedes secarlos y terminar de quitar los restos con papel de cocina. Córtalos en dados. Lava los tomates y las zanahorias. Córtalos a la mitad y en tiras respectivamente.

Todo seguido, pon a calentar una sartén con aceite. Cuando esté caliente, añade la zanahoria hasta que se ablande. A partir de ese momento, agrega los champis. Tápalo para que se hagan al vapor. Ves controlándolo de vez en cuando y si ves que han soltado demasiada agua, deja que se evapore, sin tapar.

Por último, añade el tofu y déjalo hasta que se dore.

Alérgenos: tofu (soja).

¿Qué es el tofu?

Es un producto que se obtiene de la coagulación del líquido resultante de cocer y batir la soja. Viene a ser el equivalente al queso fresco. Se consigue añadiendo nigari (cloruro de magnesio o de calcio), sulfato de calcio, vinagre o enzimas en lugar de cuajo.

Existen varios tipos: el duro, el blando y el sedoso. Esto lo he aprendido gracias a un tutorial que tiene Creativegan en la sección de ingredientes de su blog. Así que leéroslo. De todas maneras, os pongo los pantallazos pero que sepáis que también incluye recetas, así cómo conservarlo.

Por lo tanto, es una opción vegana rica en proteínas. Además, es fuente de calcio y potasio. Tiene un sabor neutro, por lo que es importante marinarlo previamente o cocinarlo con salsa, especias y hierbas aromáticas junto a otros ingredientes. Si pretendéis tomarlo sin más, no creo que os guste y más si no lo habéis probado nunca. Permitidme daros un consejo si es la primera vez que lo vais a comer: buscad algún blog de recetas vegetarianas o veganas. Algún ejemplo son Creativegan (ya os lo he puesto en el párrafo anterior), Delantal de alces, Danza de fogones, Living las vegans o Mireia Gimeno. Y si no, cotillead en HazteVeg.

Propiedades nutricionales de la receta al completo

Destaca por el alto contenido en fibra. Cuanto a vitaminas, es rica en vitamina A (betacarotenos y licopenos) que nos ayuda a protegernos la piel. Son los pigmentos que dan color anaranjado a las zanahorias y el rojo al tomate. Y son antioxidantes. También lleva los folatos de los champiñones. Respecto a minerales, todos los ingredientes son altos en potasio y magnesio.

Indicaciones

Es una receta apta para todos (niños, mayores, vegetarianos, veganos…). Además, al no contener ningún alimento de origen animal, está libre de colesterol. Es apta para diabéticos, alérgicos (salvo los que lo seáis a la soja) e intolerantes.

¡Buen provecho!

Espero que os guste y os animéis a probarla. Si es así, ¿qué os ha parecido?

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