soja

Los beneficios de la soja

Propiedades nutricionales de la soja

La soja es una legumbre con un alto contenido en proteínas de alto valor biológico. También es fuente de hidratos, fibra, isoflavonas, vitaminas y minerales. Además, al ser un alimento de origen vegetal, no contiene colesterol pero sí ácidos grasos polinsaturados i monoinsaturados. Las isoflavonas poseen actividad estrogénica. Entre las vitaminas y minerales, destacan las del grupo B, K, A, E, el calcio, el magnesio y el fósforo.

Nutricionalmente, es ideal durante todas las etapas de la vida. Se han publicado todo tipo de estudios que demuestran los efectos beneficios de la soja en nuestra alimentación.

Soja y menopausia

Siempre se ha cuestionado su uso  durante la menopausia por el efecto estrogénico que posee. La mayoría de los estudios realizados demuestran que la soja reduce el número y la intensidad de los sofocos, sobre todo en aquellas mujeres con más de 5 sofocos diarios. En cuanto al cáncer de mama, se ha visto que el riesgo es menor durante la premenopausia y la posmenopausia en las mujeres asiáticas. Además, el efecto aumenta cuanto más precoz sea el consumo de la soja.

Riesgo cardiovascular y diabetes

Respecto al riesgo cardiovascular, reduce los niveles de colesterol total, de LDL (colesterol malo) y TG. A su vez, aumenta los valores de HDL (colesterol bueno). La reducción del LDL es del 3-5%, lo que representa una reducción del riesgo cardiovascular del 10-15%. Hay que tener en cuenta que los resultados son mayores en personas con niveles de colesterol elevado.

También, se produce una mejora de los niveles de glucosa en sangre y la resistencia a la insulina en personas con diabetes tipo 2, incluso en posmenopausia. Además, tiene lugar una mejora de la presión arterial en hipertensos.

Alergias e intolerancias

Otra ventaja que posee es que es apta para personas con alergia a la proteína de leche de vaca, de intolerancia a la lactosa o galactosemia (enfermedad genética del organismo que no puede digerir la galactosa). Hay que tener en cuenta que no puede introducirse hasta los 6 meses de edad.

Finalmente, se han publicado estudios sobre el uso de la soja en personas con sobrepeso u obesas. Los resultados indican que tiene la capacidad de prevenir y reducir la acumulación de grasa abdominal y ayuda en la pérdida de peso ya que personas que realizaron una dieta hipocalórica e incluyeron la soja en la dieta, tenían un IMC menor.

En conclusión, el uso de la soja es ideal para reducir los síntomas de la menopausia, mejorar el perfil lipídico en persona con el colesterol elevado, reducir el riesgo cardiovascular y en el tratamiento de alergia e intolerancias a los lácteos y en la obesidad.

Aclaraciones: A día 7 de septiembre de 2018 reconozco que dicho post estuvo sesgado. Primero, por la información que recibí tras visitar la fábrica de ViveSoy. Y segundo, ante mi falta de criterio justo al terminar el Grado. Por este motivo, voy a proceder a buscar más información al respecto.

Otros estudios

A continuación, procedo a comentar otros estudios.

Entre las búsquedas, he topado con estudios observacionales, de cohortes, metanálisis y revisiones. La mayor parte se realizaron en población Oriental y datan de 2014-2017.

Respecto a las mujeres, los sofocos se redujeron con un suplemento de 40mg de isoflavonas, 500mg de calcio, 300 IU de vitamina D e inulina. Otro estudio remarca que se requiere un periodo mínimo de 13,4 semanas para observarse el efecto.  Aún así, falta investigar más, sobretodo el papel que desempeñan las isoflavonas sobre la microbiota intestinal.

Cuanto al riesgo cardiovascular, no encontraron asociación significativa respecto a las muertes producidas por estas patologías. En 2016, el tratamiento con 30g/día de proteína de soja (en sustitución de la de origen animal) durante 12 semanas redujo los marcadores aterogénicos (LDL, colesterol total y ApoB). Con 40g de soja el ratio HDL/LDL mejoró en mujeres con dislipemia en tratamiento durante 18 meses. También disminuyeron los marcadores de estrés oxidativo. Tampoco se han encontrado mejoras en HDL y TGs.

Finalmente, encontraron una relación inversa con la diabetes por consumo de isoflavonas al reducirse insulina en ayuna y glucemia. Hubo una mejora en la resistencia a la insulina.

De todas maneras, aunque los resultados son favorables existen diferencias en el diseño, (población de estudio, duración, dosis y producto utilizado).

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