Libro sobre alimentación infantil

Se me hace bola ( la alimentación infantil)

¿Por qué os recomiendo este libro de nutrición infantil?

El motivo principal por el que quise leerme el libro “Se me hace bola” fue mi interés sobre la alimentación infantil. Al explicarnos la nutrición de los niños en el Grado, nos dijeron que había un orden la introducción de los alimentos según el país. Además se había de empezar con papillas, en pequeñas cantidades y darlos por separado para ver la tolerancia.

Más tarde, oí a hablar del llamado Baby-Lead Weaning. Consiste en poner al alcance del niño los alimentos cortados a trocitos y que él mismo se los coma. Y así fue cuando busqué artículos relacionados con el tema y descubrí este libro, para tener una nueva perspectiva de la alimentación infantil.

Con este resumen, mi objetivo es que aprendáis a alimentar de forma a saludable a vuestro hijo. Pienso que como todos los libros que ha escrito Julio, es genial que al final se encuentren todas las referencias bibliográficas y los anexos. Y para mí, ha sido una lectura amena y enriquecedora.

¿Qué es una alimentación saludable?

El libro es un recorrido por la dieta que debe seguir el niño desde que nace hasta la adolescencia.

Siempre se ha asociado una dieta poco saludable (malsana) con un mayor riesgo de padecer determinadas enfermedades. Genera un aumento de la presión arterial, del colesterol y de los niveles de glucosa. Seguir este tipo de dieta desde la niñez, supone un mayor número de complicaciones en la edad adulta. Así que la mejor manera de prevenir las complicaciones es instaurar unos buenos hábitos desde bien pequeños.

Consejos para comer sano

En España, la prevalencia de obesidad infantil ha aumentado considerablemente debido al abuso en el consumo de bollería, dulces, refrescos y aperitivos. ¿Sabéis cuál es la mejor manera de reducir su ingesta de este tipo de alimentos? Pues lo primero de todo es:

  • PREDICAR CON EL EJEMPLO.
  • No disponer de alimentos insanos en casa ni tampoco ofrecérselos.
  • Evitar prohibir algún alimento ya que se genera un mayor deseo por consumirlo.
  • Al organizar fiestas de cumpleaños, incluir frutos secos, frutas y bocadillos. Podéis hablar con el resto de los padres para que intenten hacer lo mismo con las de su hijo.
  • Otro consejo más es que coincida la celebración de varios cumpleaños en un mismo día.
  • Sugerir a gente cercana a vuestro hijo que no les ofrezcan habitualmente galletas, chocolatinas, golosinas, caramelos o bollería.
  • Al ir a comprar con los niños, evitar pasar por los pasillos donde haya golosinas, aperitivos y bollería.
  • Tener siempre a mano un poco de fruta fresca, frutos secos o fruta desecada para dárselo a vuestro hijo si les entra hambre.
  • Desde que el bebé nace (1 hora tras el parto), se recomienda la lactancia materna exclusiva. Hay que tener cuenta que no siempre es posible por enfermedades congénitas o niños prematuros o enfermedades de la propia madre, incluso por la prescripción de determinados fármacos para la madre. Algunos casos puede ser temporal pero hay otros que es permanente.

Consideraciones a tener en cuenta por la madre:

  • No tomar alimentos, bebidas o hierbas asociados a una mayor producción de leche. Lo conseguiréis aumentando la frecuencia y duración de las tomas.
  • Evitar el consumo de pescados grandes como el pez espada, tiburón, atún rojo y conservas  de atún y lucio por el Mercurio.
  • No tomar de forma habitual las cabezas de los crustáceos por su alto contenido en Cadmio.
  • Se recomienda que utilice sal yodada y tome algún suplemento bajo prescripción médica.

Alimentación desde los 6 meses hasta los 2 años

Pasados los 6 meses, se recomienda continuar con la leche materna hasta el primer o segundo año de vida o hasta que la madre y el niño deseen e ir introduciendo poco a poco los alimentos. En caso que no sea posible o no se quiera continuar con la leche materna, es preferible darle leche de inicio o de continuación.

La introducción de los alimentos se inicia cuando su hijo (SE HAN DE DAR A LA VEZ):

  • Se siente (con apoyo) y mantenga la cabeza erguida.
  • Coordina los ojos, las manos y la boca para ver el alimento, cogerlo y ponérselo en la boca.
  • Puede tragar alimentos sólidos.

Como padres, tenéis que ofrecer a vuestro hijo el alimento y que él mismo decida si quiere comer o no.

Otro mensaje es DEJAR QUE EL NIÑO COMA SEGÚN SUS GUSTOS Y SEÑALES DE HAMBRE Y SACIEDAD.  Esto es debido a que ofrecerle más cantidad de la necesita se ha relacionado con aversiones y obesidad.

Debéis introducir los alimentos de uno en uno para comprobar la tolerancia.

A partir del año, seguimos las mismas pautas hasta el momento y podemos introducir una pizca de sal yodada, máximo 1 plato de espinacas/día (véase anexo 2), leche entera y lácteos.

Alimentación desde los 2 años hasta la adolescencia

Son las mismas recomendaciones que en adultos pero variando la cantidad de alimentos ingeridos. Por este motivo, se le sirve una ración más pequeña y si quiere que pida más.  Restringir el consumo de zumos (no equivale a una fruta entera. Más información en el anexo 5) , por su alto contenido en azúcar. No os olvidéis de dar ejemplo siempre como por ejemplo, tomándoos fruta de postre o tener ensalada en la mesa. La dieta ha de ser variada dentro de una alimentación saludable con legumbres, diversidad de verduras, cereales y mejor si son integrales, arroz, pasta, patata, etc. Otro consejo es hidratarse por la sensación de sed.

Y otra cosa importante: fomentar la práctica de actividad física!!!

¿Y en el colegio? Un estudio de la revista Pediatrics demostró que todos los niños que realizan un mínimo de 3 comidas/semana con su familia tienen un mejor control de su peso. A más a más, toman menos alimentos poco saludables y menos riesgo de padecer Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).

Casos prácticos

Una vez explicado todo lo anterior, llegamos a mi parte favorita porque hace referencia a casos prácticos. Seguramente muchos os sentiréis identificados, como me ha pasado a mí.

El inicio de la alimentación de los niños resulta complicado en cuanto a determinados alimentos como la verdura. No es suficiente con ponerle el plato delante y que se lo coma sino que tú también debes comerla. Probablemente,  algunas verduras le gusten más que otras. Así que lo mejor que puedes hacer como padre/madre es evitar la monotonía, buscar recetas, pedir consejos a tus propios padres, familiares, etc. Encontraréis algunas ideas de recetas en este libro.

Lo que más me llamó la atención es que hubiera gente que le pusiera nombres absurdos a algunos alimentos por sus parecidos. ¿A quién se le ocurre semejante estupidez? Otra cosa que me sorprendió es que presentarle a tu hijo la comida en forma de animales o caras o piensas en hacerlo es porque no das de comer a tus hijos. Yo la verdad, a mi me parece muy bonito pero no tengo experiencia porque aun soy joven y me quedan algunos años para tener hijos y lo cierto es que Julio tiene razón. Así que como profesional pienso que la presentación es importante pero en cuanto a variabilidad de cocciones y alimentos (por ejemplo, albóndigas de pescado, salteado o puré de verduras, hamburguesas de legumbres, etc).

¿Y en caso que padezca obesidad? Seguimos respetando su apetito ya que el comer sin tener hambre tiene relación con la aparición de obesidad. Tener en cuenta que los padres que tienen un exceso de peso suelen forzar a los hijos a comer más cantidad y terminarse el plato. La reflexión es que al acudir a un profesional sanitario para tratar el tema debe revisar no solo los hábitos del niño sino también de sus padres.

Finalmente, echad un vistazo al cuadro con las frases que pueden malnutrir a tu hijo y 10 consejos de responsabilidad compartida.

 

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